La letra con sangre NO entra

16.02.20

Y es que basándome en ese refrán que todos y todas conocemos no he podido evitar añadirle el NO delante… Sí, los tiempos han cambiado y se han descubierto cosas que antes se pasaban por alto. Con este título podría hacer un post interminable y tratar un montón de temas, pero hoy me centraré en el sentido literal del título; en el aprendizaje de las letras.

Para aquellos/as que no lo sabéis, he vuelto a ser tutora de P-3 después de varios años (en estos últimos 8 años he estado en P-4 ,P-5 , primaria y de especialista). P-3 es otro mundo, sin duda; para algunos/as el primer contacto con el colegio si no vienen de escuela infantil y para otros/as es el paso de escuela infantil a colegio; que, aunque cada vez se está haciendo este camino más fácil y respetando más al alumnado, por ahora sigue siendo un gran cambio para nuestros pequeñajos/as.

Si vuelvo años atrás cuando era tutora en P-3 me sorprendo yo misma de cómo he cambiado. Sí, recuerdo en P-3 enseñarles las vocales y consonantes a mis alumnos/as tal y como nos marcábamos en nuestras programaciones. “Esta semana aprenderemos la A” “cuando tengan interiorizadas las vocales, empezaremos con las consonantes”.

No digo que este mal ni que fuese una perdida de tiempo. Doy fe que intentaba hacerlo lo más motivador posible. Lo que sí que digo es que enseñar las letras así sin más como si tuviéramos que “conseguir llegar a unos mínimos” y por muy motivador que lo intentemos hacer no estamos haciéndolo significativo. Me explico mejor.

Soy partidaria de que todo aquello que enseñemos sea significativo para mi alumnado y que además estén preparados para hacerlo. Iré por partes. Algo significativo, tal y como dice el nombre, es que tenga significado para ellos/as. Probablemente, decirles que trabajaremos la “I” puede resultar motivador y divertido si escogemos actividades chulas pero es algo desvinculado que aparece «de la nada». Es tan solo darle la vuelta. Podemos mostrarles letras, crear entornos atractivos donde puedan encontrarse esas letras y sí, probablemente cada niño/a tomará esa provocación de distinta manera. No estamos imponiendo nada, simplemente les mostramos algo y ellos deciden cuando y de qué manera entrar. Habrá quien relacione que su nombre está compuesto por letras y buscará su inicial o quizás hasta todas las letras de su nombre y las de otros compañeros/as y habrá quien todavía no tenga esa necesidad. Y por supuestísimo que respetar el ritmo de cada uno de nuestros niño/as es básico y primordial. El que no todos y todas vayan al mismo ritmo no es algo negativo ¡Todo lo contrario! Es de los más bonito y enriquecedor.

Os cuento mi experiencia de este curso. Nosotras no tenemos abecedarios colgados en el aula porque no le vemos ningún sentido en hacerlo. Durante el primer trimestre las únicas letras que ven son las de su nombre. Creamos un cuaderno por clase en el que en cada página sale el nombre del alumno y su foto. La inicial en rojo para que destaque. Cada mañana pasamos lista y ven los nombres de todos lo compañeros y compañeras de clase. También tenemos unas tarjetas con los nombres y cuando es el cumple de ese niño/a, colgamos el nombre en la pared o bien en otras actividades que hacemos en clase. A final del primer trimestre empezamos a jugar con los nombres; algún día les tapaba la foto y teníamos que adivinar quien era y también nos agrupábamos en función de nuestra inicial.

Partir de su nombre para entrar en el mundo de las letras es algo que sí es significativo para ellos/as porque es algo suyo. Este segundo trimestre hemos preparado propuestas con los nombres de clase y no exagero si digo que es de las propuestas que tienen más éxito. Les gusta buscar las letras de su nombre o las de sus compañeros y lo mejor de todo es que cada niño/a se sitúa en el nivel que necesita estar. Sí, tengo algún niño que reconoce su nombre porque esta la foto pero ya llegará cuando esté preparado para ello. Tengo otros/as que tan solo se centran en su nombre y se enfadan cuando alguien les coge su tarjeta con el nombre y tengo otros/as que además de reconocer su nombre y el de los demás compis de claseya empiezan relacionar nombres con palabras, sonidos… ¡Cada uno/a a su ritmo!

Pues sí, esta es la clave:  ofrecer propuestas y espacios atractivos y respetar el ritmo de cada niño/a. No tiene ningún sentido, por ejemplo, enseñar y forzar a alguien a escribir su nombre si no está preparado/a para hacerlo y tampoco tiene mucho sentido perder toda tu energía como profe haciéndole aprender a tus alumnos/as las letras si no están en ese momento en el que sí van a aprenderlas. Asumámoslo. Ni aprendemos de la misma manera ni en el mismo momento y ¿Sabéis qué? Menos mal. Que aburrimiento que todos fueran iguales, jejeje.

Siguiendo con mi experiencia este curso. Además de ofrecerles estos espacios donde están presentes las letras, también hemos cambiado la manera de pasar lista. Hemos guardado el librito de los nombres y ahora son ellos/as los que colocan cada mañana su nombre en una pizarra imantada. De hecho, hemos creado los nombres con ellos/as en clase con unas maderitas y detrás les hemos puesto un imán. Cada niño/a ha pintado su madera del color que ha querido (bueno hemos dado nosotras 5 colores distintos a escoger) y hemos escrito nosotras el nombre. Cada mañana cuando llegan colocan su nombre en la pizarra imantada y por la tarde lo dejan denuevo en la cesta. ¡Están emocionados/as!

Y vosotr@s, ¿Cómo motiváis a vuestros peques para este apasionante mundo de las letras? ¡Estaremos encantadas de leeros! Esperemos que os haya sido de gran utilidad.

¡Feliz semana profes!

2 opiniones en “La letra con sangre NO entra”

  1. Excelente reflexión, y sobre todo, excelente manera de ver el proceso de la lectoescritura con nuestros peques.

    Maestra de infantil de niños de 3 años, me gustaría destacar la necesidad de iniciar al niño en el mundo de las letras a través de su nombre, lo más significativo del mundo.
    Utilizo a diario múltiples juegos con su nombre: memory con foto y nombre, bolsas traganombres, Adivinanzas con nombres, pareados con nombres, nombres con plastilina, con letras imantadas, con fotos y pegatinas. Les encantan y han aprendido tan rápido.

    También, es fundamental fomentar el trazo con material manipulative, bandejas sensoriales y otras propuestas, para que esas manitas vayan cogiendo fuerza.

    Gran iniciativa y grandes propuestas.

    Gracias

    Virginia

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