3 + 1 Falsos mitos sobre la dislexia

30.09.18

Aprovechando que el día 5 de octubre se celebra el día de la dislexia nos queremos avanzar un poco y dedicar este post a hablar sobre ella.

No pretendo para nada dar una base teórica de lo que es la dislexia ya que hay mucha información al alcance al respecto y de alguna manera u otra todos y todas sabemos qué es la dislexia o sabríamos dar 4 pinceladas sobre qué es y cuáles son las dificultades que derivan de ella, ¿No?

 

Lo que sí pretendo con el post de hoy es hablar de los falsos mitos referentes a ella o mejor dicho, las “típicas frases” que se oyen de profesionales o familiares (obviamente sin ninguna mala intención) pero que creo que es bueno tener en cuenta para poder tratar esta dificultad de la manera más respetuosa posible.

 

3 aspectos + 1 a tener en cuenta ¡Allá vamos!

 

1)Este niño/a es disléxico/a

¿Cómo que es disléxico?¡NO! Este niño/a tiene dislexia. No es lo mismo definir a la persona como tal que mencionar una característica suya. Es muy importante que tanto familiares como maestros seamos precavidos en este aspecto.

 

2) Este niño/a escribe al revés. Seguro que tendrá dislexia

¿Cuántas veces habéis oído esta frase? Muchos niños/as empiezan escribiendo al revés a modo de espejo y esto no significa que más adelante desarrollen esta dificultad. La inversión de letras es muy común en los más peques y se puede alargar hasta los 7 años considerándose totalmente normal y no por ello desencadenar dificultades en la lectoescritura, más bien tiene que ver con la madurez del niño/a así que, mamis, papis, profes ¡No alarméis!

 

3)Si trabajamos, la dislexia se puede curar.

Mmmmm incorrecto. No estamos hablando de una gripe o unas anginas que requiera de una medicación, la dislexia se puede trabajar al igual que otras dificultades que se pueden presentar. Es cierto que un niño/a con dislexia tendrá mas dificultades en su aprendizaje, especialmente en la lectura y en la escritura, pero nada que no se pueda trabajar. Eso sí, necesitará más horas de estudio y de dedicación… pero no tiene nada que ver con el coeficiente intelectual ni, por supuesto, debe negarse metas en la vida ni académicas ni profesionales en un futuro.

 

Y no olvidar que el refuerzo positivo y la certeza de que confiamos en ellos/as jugará un papel muy importante en nuestros hijos/as y alumnos/as. Un niño/a con dislexia tendrá dificultades en la lectura, escritura y ortografía y éstas pueden derivar en dificultades mayores si no respetamos su ritmo de aprendizaje y le damos también la confianza para poder expresar aquello que sienten o que les preocupa a cerca de su dificultad.  Debemos tratarlo con naturalidad y evitar comentarios como “Te lo he explicado mil veces” “Siempre haces las mismas faltas” “Deberías leer más deprisa” “¿No has leído el enunciado?” para no dañar su autoestima y evitar así que “tiren la toalla” o que muestren una actitud de pasotismo ante los aprendizajes.

 

Y para terminar, lo hago con una recomendación de un cuento que me regalaron y que me hizo mucha gracia especialmente por su presentación (se lee del final al principio) :

El Analfarreto. Un mundo al revés

¿De qué trata?

Este cuento narra la historia de Matilde, una niña que tiene dislexia y nos cuenta todas sus experiencias y calamidades hasta convertirse en una fantástica escritora de mayor.

 

¿Por qué nos gusta?

Es un que nos encanta porque está impreso al revés y, por tanto, se lee del final al principio (a muchos niños/as con dislexia les resulta más cómodo). Además de su divertida narración y sus dibujos tan graciosos es solidario con Disfam (con cada cuento se dona un euro) y te lo puedes llevar a cualquier lado porque sus medidas son de 13 x 13,5

Nada más, esperamos que os haya gustado el post y os deseamos una ¡¡FELIZ SEMANA!! Un fuerte abrazo apuradas y apurados 😉

 

 

 

 

 

 

 

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